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2 de abril, Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas

  • 5 may
  • 2 min de lectura

Cada 2 de abril, en el marco del Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, la memoria colectiva argentina vuelve sobre uno de los capítulos más dolorosos de su historia: la Guerra de Malvinas. Sin embargo, más allá de los actos y homenajes, persiste una realidad que atraviesa a miles de excombatientes: las secuelas de una guerra que nunca terminó.


El regreso silencioso y el abandono

Tras el final del conflicto en 1982, muchos soldados regresaron a un país que no supo cómo recibirlos. Lejos del reconocimiento, se encontraron con el silencio, la estigmatización y la falta de contención. Durante años, el tema Malvinas fue incómodo, incluso evitado en la agenda pública.



“Malvinas no debe ser solo abril, tiene que ser todo el año”, expresó el veterano Carlos Contreras, reflejando un reclamo que se repite entre quienes combatieron.

Las consecuencias psicológicas son profundas. Estudios como los realizados por investigadoras del CONICET indican que 7 de cada 10 excombatientes aún presentan síntomas de estrés postraumático, mientras que apenas una minoría recibió atención especializada tras su regreso.



Secuelas que persisten

Pesadillas, ansiedad, recuerdos intrusivos y dificultades para reinsertarse socialmente forman parte de la vida cotidiana de muchos veteranos. A esto se suman denuncias por maltratos sufridos durante la guerra, en un contexto atravesado por la última dictadura militar.

A diferencia de otros países que desarrollaron políticas integrales de acompañamiento, en Argentina la contención llegó tarde y de forma desigual, dejando una deuda que aún no logra saldarse.

Iniciativas para sanar

En los últimos años surgieron propuestas innovadoras para abordar estas secuelas. Una de ellas es el programa “Veteranos de Guerra, Arqueología y Salud Mental”, impulsado por equipos interdisciplinarios que buscan resignificar la experiencia bélica.

A través de trabajos en antiguos campos de batalla como Vuelta de Obligado o el sitio de la Batalla de Pavón, los excombatientes encuentran nuevas formas de procesar el trauma, conectando pasado y presente desde otro lugar.

Tensiones en el presente

El contexto actual también suma polémica. Declaraciones del presidente Javier Milei, quien expresó admiración por la ex primera ministra británica Margaret Thatcher —figura central durante la guerra—, generaron malestar en sectores vinculados a los veteranos.

Para muchos, este tipo de posicionamientos reaviva heridas aún abiertas y pone en discusión el lugar que ocupa la causa Malvinas en la política actual.

Una herida abierta

A más de cuatro décadas del conflicto, Malvinas sigue siendo mucho más que una fecha en el calendario. Es una historia viva, marcada por el dolor, la memoria y una deuda pendiente con quienes combatieron.

El desafío, coinciden especialistas y veteranos, es sostener políticas públicas que acompañen, contengan y reconozcan a quienes aún cargan con las consecuencias de aquella guerra.

 
 
 

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