“La situación es preocupante”: la UTA teme por el futuro del transporte público en el gran Resistencia
- 9 jun
- 2 min de lectura
La crisis del transporte público en el Gran Resistencia sumó una nueva señal de alarma. El secretario general de la UTA Chaco, Raúl Abraham, advirtió que el sistema atraviesa uno de sus momentos más delicados y alertó sobre la posibilidad de que algunas empresas no puedan sostener su funcionamiento en los próximos meses.

El dirigente sindical aseguró que la situación financiera de las compañías es cada vez más compleja y reveló que algunas ya manifestaron dificultades para afrontar el pago del medio aguinaldo correspondiente a junio.
"Tenemos miedo de que caiga el sistema", expresó Abraham al describir el escenario que enfrenta actualmente el transporte urbano e interurbano de pasajeros en la provincia.
Según explicó, varias empresas analizan alternativas para cumplir con sus obligaciones salariales, entre ellas el pago del aguinaldo en cuotas, una posibilidad que desde el gremio rechazan de manera terminante.

La preocupación de la organización sindical se suma a una serie de problemas que vienen afectando al sector desde hace meses: reducción de frecuencias, caída en la cantidad de pasajeros transportados, aumento de costos operativos y dificultades económicas que impactan tanto en las empresas como en los trabajadores.
Abraham también cuestionó la falta de respuestas oficiales ante los reiterados planteos realizados por el gremio. Recordó que la UTA solicitó formalmente la intervención del Gobierno provincial para analizar alternativas que permitan evitar un agravamiento de la crisis, aunque aseguró que hasta el momento no recibieron respuestas concretas.
En ese contexto, el dirigente señaló que los trabajadores vienen postergando reclamos salariales para evitar generar mayores complicaciones en un sistema que ya se encuentra debilitado. Sin embargo, advirtió que esa postura podría modificarse en las próximas semanas.

"Vamos a esperar que termine junio, pero desde julio vamos a reclamar todo lo que corresponda", sostuvo.
Más allá de la situación laboral, Abraham remarcó que los principales perjudicados son los usuarios del transporte público, quienes diariamente deben enfrentar demoras, incertidumbre sobre los horarios y una prestación que considera cada vez más deteriorada.
Además, expresó dudas respecto al impacto que podrían tener algunas herramientas tecnológicas anunciadas para mejorar el seguimiento de las unidades, al considerar que el problema principal sigue siendo la falta de colectivos circulando con regularidad.
Mientras crecen las preocupaciones en el sector, el transporte público del Gran Resistencia enfrenta semanas decisivas. La continuidad del servicio, la situación económica de las empresas y las futuras negociaciones salariales aparecen como factores clave para determinar el rumbo de un sistema que atraviesa una de sus etapas más críticas de los últimos años.










Comentarios