Resistencia: la causa del mecánico avanza con una imputación que prevé prisión perpetua
- 15 jul
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La investigación por el crimen de Sebastián de Armas, el mecánico y bombero voluntario asesinado en Resistencia, continúa avanzando y, en las últimas horas, el abogado querellante Pablo Vianello brindó precisiones sobre la situación judicial de la principal acusada, Gilda Valeria Méndez Picq.

El letrado, que representa a la familia de la víctima, explicó que la mujer se encuentra imputada por el delito de homicidio agravado por alevosía, una de las figuras más graves contempladas por el Código Penal Argentino, cuya pena prevista es prisión o reclusión perpetua.
Vianello aclaró que, en esta etapa de la Investigación Penal Preparatoria, la Fiscalía no solicita una cantidad determinada de años de prisión, ya que su función es formular la imputación y reunir las pruebas necesarias para llevar la causa a juicio.
En ese sentido, indicó que la eventual pena será definida únicamente si un jurado popular declara culpable a la acusada.
El abogado también explicó que, tras las modificaciones introducidas en la Ley de Ejecución de la Pena Privativa de la Libertad, quienes sean condenados por delitos como el homicidio agravado por alevosía ya no pueden acceder a beneficios como salidas transitorias, libertad asistida, semilibertad o libertad condicional.
Según sostuvo, esto implica que, en caso de una condena, la acusada podría cumplir una pena efectiva de hasta 50 años de prisión, ya que la legislación vigente eliminó la posibilidad de solicitar la libertad condicional luego de 35 años para este tipo de delitos.
La principal hipótesis de la investigación
Gilda Valeria Méndez Picq, de 46 años, era clienta del taller donde trabajaba Sebastián de Armas.
Inicialmente declaró ante los investigadores que la muerte había sido consecuencia de un accidente mientras el mecánico realizaba tareas debajo de un automóvil Chevrolet Celta sostenido por un gato hidráulico.
Sin embargo, a medida que avanzó la investigación, la Fiscalía detectó inconsistencias en su relato y analizó registros de cámaras de seguridad que derivaron en su detención.
La hipótesis que sostienen los investigadores señala que la mujer habría manipulado de manera intencional el sistema que sostenía el vehículo para provocar su caída cuando la víctima se encontraba debajo del automóvil, motivo por el cual fue imputada por homicidio agravado por alevosía.
La causa continúa en etapa investigativa y será la Justicia la que determine si existen elementos suficientes para llevar el expediente a juicio por jurados.










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