Barranqueras sin rumbo: ahora la recolección de residuos se hace en camionetas en lugar de camiones.
- chacoenalta

- 1 dic 2025
- 2 Min. de lectura
La crisis en el municipio de Barranqueras parece no tener fin. En los últimos días, vecinos denunciaron que el servicio de recolección de residuos se está realizando con camionetas particulares, en lugar de los camiones recolectores habituales.
Las imágenes que circularon en redes sociales muestran a trabajadores municipales trasladando bolsas de basura en vehículos livianos, sin equipamiento adecuado y en condiciones precarias.

El episodio generó indignación entre los habitantes y volvió a poner bajo la lupa la gestión de la intendenta Magda Ayala, que acumula conflictos, denuncias y deudas en menos de un mes.
Deudas, protestas y servicios colapsados
El uso de camionetas para recolectar basura no es un hecho aislado, sino otro síntoma del deterioro institucional que atraviesa la Municipalidad de Barranqueras.
Hace apenas unas semanas, la propietaria del edificio donde funciona el municipio reclamó públicamente el pago de alquileres adeudados, denunciando que la comuna no cumple con los compromisos asumidos desde hace meses.
Paralelamente, trabajadores municipales se encadenaron en señal de protesta, denunciando traslados arbitrarios, maltrato laboral y falta de diálogo con las autoridades.
Lejos de encauzarse, la crisis se profundiza: hoy, los servicios públicos básicos —como la recolección de residuos— se mantienen a fuerza de improvisación y precariedad, con vehículos que no están preparados para esa tarea.
Indignación vecinal y silencio oficial
Vecinos de distintos barrios reportaron demoras y acumulación de basura, además de situaciones de riesgo sanitario por la falta de una recolección adecuada.
“No puede ser que una ciudad entera dependa de un par de camionetas para juntar los residuos”, expresó una vecina del barrio 500 Viviendas.
“Parece que cada semana hay un problema nuevo y nadie da explicaciones”, agregó otro residente.
Desde el municipio, no hubo comunicación oficial sobre la situación ni respuesta a los reclamos públicos. Las redes sociales de la intendenta Magda Ayala y del Municipio de Barranqueras evitaron referirse al tema.
Una gestión en caída libre
En pocos meses, la administración de Magda Ayala pasó de prometer “una ciudad ordenada y moderna” a enfrentar un panorama caótico: deudas, conflictos laborales, deterioro de los servicios y pérdida de confianza vecinal.
La imagen de empleados recolectando basura en camionetas particulares se transformó en un símbolo del desorden y la falta de gestión.
Mientras tanto, la comunidad exige explicaciones y soluciones concretas. “La basura no puede esperar, los vecinos tampoco”, resumió un comerciante local.
Un municipio en crisis
La falta de recursos, la desorganización interna y la ausencia de respuestas políticas consolidan una crisis que ya trasciende lo administrativo.
Barranqueras, tercera ciudad más poblada del Gran Resistencia, enfrenta un escenario donde la improvisación se volvió rutina y la gestión parece haber perdido el rumbo.









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