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Chaco y UNICEF avanzan con la segunda etapa del “Proyecto Agua” para garantizar acceso seguro en zonas rurales.

  • 1 mar
  • 2 min de lectura

El Gobierno del Chaco, junto a UNICEF, puso en marcha la segunda etapa del “Proyecto Agua”, una iniciativa destinada a garantizar el acceso a agua segura en parajes y comunas del interior provincial, con especial foco en niños y adolescentes que viven en poblaciones dispersas.



En ese marco, el secretario de Asuntos Estratégicos de la Provincia, Marcos Resico, mantuvo una reunión con el especialista en Primera Infancia de UNICEF, Javier Quesada, para coordinar acciones de esta nueva fase del programa.

Cisternas domiciliarias y bidones para consumo seguro

La segunda etapa contempla la provisión de cisternas domiciliarias, dispenser (tanques con canilla) y bidones exclusivos para el traslado seguro de agua destinada al consumo humano.

“El acceso al agua y, sobre todo para los niños, es una de las prioridades desde el inicio de la gestión. UNICEF es un aliado muy importante en esta tarea”, destacó Resico, quien estuvo acompañado por el subsecretario de Municipios, Marcelo Barrios, y Gabriela Galarza.



El funcionario subrayó además que el acompañamiento técnico del organismo internacional fortalece las acciones provinciales para mejorar el servicio, como la puesta a punto del acueducto y la provisión de agua en zonas rurales a través de SAMEEP y la Administración Provincial del Agua.

Resico explicó que el objetivo no es solo acercar el recurso, sino también acompañar a las familias en el uso adecuado del agua. “En Chaco tenemos muchos parajes y zonas rurales con población dispersa, lo que dificulta la provisión. Pero con este programa y otras obras provinciales vamos acercando agua de buena calidad”, afirmó.



Balance positivo y prevención de enfermedades

El “Proyecto Agua” surge de un convenio firmado entre UNICEF y el Gobierno provincial. En su primera etapa se instalaron tanques cisterna comunitarios de 11 mil litros en zonas rurales y pequeños parajes.

En esta nueva fase, el programa suma equipamiento domiciliario y capacitaciones para las familias sobre el uso adecuado del recurso. Según explicó Quesada, el agua destinada a los niños debe cumplir dos condiciones centrales: ser segura para beber y accesible, evitando que tengan que recorrer largas distancias para obtenerla.



Además de las cisternas y dispenser, se entregarán bidones exclusivos para agua de consumo, que no deberán mezclarse con recipientes utilizados para limpieza u otros fines.

El acceso cercano a agua segura permitirá ampliar derechos para niños y adolescentes y contribuir a la prevención de enfermedades vinculadas al agua, como la deshidratación y las diarreas, especialmente durante la época estival.

Desde UNICEF señalaron que el balance de la primera etapa fue muy positivo y expresaron su expectativa de continuar profundizando el trabajo conjunto con la provincia en esta nueva fase del programa.

 
 
 

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