Crisis total en Tierra del Fuego: se desmoronó el equipo económico y Milei salió al cruce del gobernador Melella.
- chacoenalta

- 6 ene
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La provincia de Tierra del Fuego atraviesa uno de los momentos más delicados de los últimos años. En medio de una grave crisis financiera, el gobernador Gustavo Melella sufrió un golpe político de alto impacto: renunció la totalidad del gabinete económico, dejando al Ejecutivo provincial sin conducción en un área clave.

Las dimisiones fueron oficializadas a primera hora de este martes a través del Boletín Oficial provincial e incluyeron al ministro de Economía, Francisco Reynaldo Devita; el secretario de Finanzas, Eduardo Almirón Denis; y la directora de Hacienda, María de los Ángeles Vázquez. La salida en bloque expuso la profundidad del conflicto interno y la falta de un rumbo fiscal claro.
El detonante fue la decisión del Ejecutivo fueguino de solicitar un adelanto extraordinario de impuestos a las principales empresas del polo industrial, por un monto cercano a los 20 mil millones de pesos, con el objetivo de afrontar el pago del medio aguinaldo de aproximadamente 16 mil empleados estatales. El pedido, lejos de calmar las aguas, dejó al descubierto la fragilidad de las finanzas provinciales.
La medida generó un fuerte impacto político a nivel nacional. El ministro de Economía de la Nación, Luis “Toto” Caputo, aprovechó la situación para lanzar duras críticas al gobierno provincial. A través de sus redes sociales, afirmó que “las provincias gobernadas por el kirchnerismo son las que más impuestos cobran y a las que peor les va”, en un mensaje que rápidamente fue replicado y respaldado por el presidente Javier Milei.
A la embestida se sumó Felipe Núñez, integrante del equipo económico nacional, quien calificó la gestión de Melella como “una vergüenza” y cuestionó decisiones productivas adoptadas por la provincia. En un mensaje de alto voltaje político, criticó la prohibición de la cría de salmones y acusó al gobernador de defender a la “narKo dictadura de Maduro”, profundizando el enfrentamiento discursivo entre Nación y Tierra del Fuego.
Desde el Ejecutivo fueguino, en tanto, apuntaron directamente contra el Gobierno nacional. Argumentaron que la provincia no recibe Aportes del Tesoro Nacional desde hace dos años, tiene partidas congeladas para vivienda e infraestructura y no obtuvo autorización para endeudarse, una herramienta que sí fue habilitada para otros distritos. En ese contexto, sostienen que la falta de recursos obligó a tomar decisiones de emergencia.
El adelanto impositivo solicitado a las empresas corresponde a la Tasa de Verificación de Procesos Productivos, un tributo clave que las compañías abonan mensualmente en función del valor de los bienes que salen de la provincia. La exigencia anticipada de este ingreso terminó de tensar la relación con el sector privado y aceleró el quiebre interno del gabinete.
Con las renuncias consumadas, Gustavo Melella quedó sin fondos inmediatos y sin equipo económico, en un escenario marcado por caída de la actividad, conflictos laborales latentes y una fuerte presión política desde la Casa Rosada. La crisis fueguina, lejos de cerrarse, promete escalar en las próximas semanas.









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