Día Internacional de la Mujer Emprendedora: una fecha que refuerza el liderazgo y protagonismo femenino
- chacoenalta

- 1 dic 2025
- 3 Min. de lectura
Cada 19 de noviembre, el mundo destaca el papel de las mujeres que impulsan sus propios proyectos y transforman economías. La fecha, respaldada por la ONU, promueve apoyo, igualdad y nuevas oportunidades para quienes deciden emprender. En Chaco En Alta analizamos cómo es la situación en la provincia.

El Día Internacional de la Mujer Emprendedora, instaurado en 2014 por el Consejo de las Naciones Unidas, se convirtió en una jornada clave para visibilizar el papel de las mujeres que lideran negocios en todo el mundo. La iniciativa apunta a potenciar su presencia en el ámbito económico, brindar herramientas para su crecimiento y reforzar el acceso a redes, financiamiento y capacitación, elementos hoy indispensables para sostener proyectos a largo plazo.
La propuesta nació a partir del impulso de Wendy Diamond, empresaria e inversionista estadounidense que fundó la Women’s Entrepreneurship Day Organization (WEDO). Su objetivo fue exponer las dificultades persistentes que encuentran las mujeres para desarrollarse en el ecosistema de negocios, una problemática que aún representa un desafío global. Desde entonces, esta conmemoración promovió políticas, encuentros y programas destinados a fortalecer el liderazgo femenino y ampliar su participación en los distintos sectores productivos.
En Argentina, la participación femenina en el ecosistema emprendedor mostró un avance sostenido, aunque todavía enfrenta limitaciones estructurales que dificultan su expansión. Si bien son numerosas las mujeres que inician proyectos propios, la cantidad de MiPymes encabezadas por ellas continúa reflejando la necesidad de mayores condiciones de igualdad en el ámbito laboral y productivo. Frente a estos desafíos, distintos programas gubernamentales —tanto locales como nacionales— trabajan para acompañar el desarrollo de iniciativas lideradas por mujeres, ofreciendo formación, apoyo financiero y espacios de acompañamiento.
En el Chaco, el ecosistema emprendedor femenino está recibiendo un impulso creciente, pero persisten importantes desafíos estructurales. Una muestra de ese impulso es el programa Emprende Rosa, lanzado por el gobierno provincial en 2024, que se presentó en más de 12 municipios y ofrece líneas crediticias con montos de hasta 2.000.000 pesos para emprendedoras, con distintos niveles de tasa y plazos de gracia.

En 2025, el gobernador Leandro Zdero confirmó nuevas condiciones para “Emprende Rosa”, con líneas aún más ambiciosas: hasta 4.000.000 de pesos, tasas del 15 % al 25 % y un esquema de devolución con 12 meses de gracia. La renovación del programa refleja un compromiso institucional para fortalecer el protagonismo económico de las mujeres chaqueñas.
Por otro lado, existen iniciativas más ligadas al desarrollo rural y al empoderamiento de mujeres indígenas y campesinas. En ese sentido, el proyecto WOMEK, impulsado por la Fundación Gran Chaco junto con ONU Mujeres y con financiamiento de Google.org, está capacitando a más de 2.500 mujeres de asociaciones rurales en habilidades digitales y financieras para que sus emprendimientos sean más sostenibles y competitivos.

Este tipo de programas es clave porque permite que las emprendedoras no solo obtengan financiamiento, sino también conocimientos para profesionalizar sus iniciativas.
Sin embargo, aunque hay avances claros, la brecha de género continúa. Aún se necesitaría una expansión más fuerte del acceso al crédito y un acompañamiento más sistemático para que muchas emprendedoras puedan convertir sus proyectos en pequeñas empresas consolidadas (no solo emprendimientos informales). En ese sentido, las políticas públicas cada vez más específicas para mujeres rurales, artesanas o de zonas vulnerables son fundamentales para evitar que el emprendimiento femenino quede solo en una etapa de inicio, sin llegar a crecer y perdurar.

Es así que el Chaco muestra un panorama prometedor: cada vez hay más herramientas, recursos y voluntad política para apoyar a las emprendedoras. Pero para que ese potencial se traduzca en transformaciones estructurales —más empresas lideradas por mujeres, mayor empleo femenino y una economía más inclusiva— será clave sostener estos programas en el tiempo, garantizar su acceso en todo el territorio y fortalecer la formación y redes de apoyo para las emprendedoras más vulnerables.









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