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Inflación en baja: el Gran Resistencia registró el menor índice en cinco años.

El mes de junio marcó un punto de quiebre en la curva inflacionaria del Gran Resistencia. Con un aumento de apenas 0,9% en el Índice de Precios al Consumidor (IPC), la capital chaqueña registró la inflación mensual más baja en cinco años, excluyendo el contexto excepcional de pandemia.

El dato, confirmado por el Departamento Provincial de Estadísticas (Dpiet), revela un cambio sustancial en la dinámica de precios que impacta directamente en la economía familiar. Por primera vez en siete años, también cayó la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que se ubicó en $531.097 para un hogar tipo, registrando una baja del 0,4%.

El rubro clave: alimentos bajaron por primera vez en mucho tiempo

El mayor impacto positivo vino del rubro alimentos y bebidas no alcohólicas, que cayó un 0,3%, impulsado por un retroceso del 13,2% en verduras y del 0,9% en frutas. Incluso productos como la carne y los lácteos apenas variaron: +0,03% y +0,04%, respectivamente.

“Este comportamiento no se veía desde 2017, y representa una señal concreta de alivio para los sectores de menores ingresos”, señalaron desde el área técnica del Dpiet.

En contraste, otros rubros como alquileres (+5,4%) y cigarrillos (+3,2%) mantuvieron presión inflacionaria, aunque sin lograr revertir el freno general.

En el NEA, también buenas señales

A nivel regional, el IPC del NEA se ubicó en 1,1%, por debajo del promedio nacional (1,6%) y muy por debajo de las proyecciones privadas. El dato representa la inflación más baja desde que se creó la serie del IPC NEA en 2017, y también mostró una inusual estabilidad en alimentos, con una variación cero (0,0%) en el rubro.

En el primer semestre, la inflación acumulada en el NEA fue de 13,2%, con una interanual del 37,1%, los registros más bajos en años.

¿Cambio de ciclo?

Desde Politikon Chaco sostienen que este resultado responde a la menor presión de precios estacionales (vehículos, frutas, transporte) y a una desaceleración de los llamados “precios núcleo”, que subieron un moderado 1,4%, contra el 2,2% de mayo.

La diferencia de costos con el GBA sigue siendo alta: la CBA en Resistencia es un 5% más cara, y la CBT un 7,9% superior, pero las brechas se redujeron por segundo mes consecutivo.

Por primera vez en mucho tiempo, el dato inflacionario deja una sensación distinta. El desafío ahora es sostener la tendencia y evitar que futuros aumentos estacionales o tarifarios vuelvan a encender la alarma.


 
 
 

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