Investigación de la UNNE revela un comportamiento inesperado de una proteína clave en el cáncer de ovario.
- chacoenalta

- hace 9 horas
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Un hallazgo realizado por una becaria de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) podría aportar nuevas claves para comprender la progresión del cáncer de ovario, una de las enfermedades oncológicas con mayor mortalidad a nivel mundial. El estudio detectó que la proteína HER2, habitualmente localizada en la membrana celular, aparece mayormente en el núcleo de las células tumorales, un comportamiento inusual que abre nuevas líneas de investigación.

La investigación fue desarrollada por Sofía Perrin Turene, estudiante de Medicina y becaria del Programa de Estímulo a las Vocaciones Científicas (EVC–CIN), bajo la dirección de los doctores María Alicia Cortés (CONICET – Facultad de Medicina UNNE) y Marcelo Marín (Instituto de Medicina Regional – UNNE).
El cáncer de ovario registró 2.191 nuevos casos en Argentina durante 2022, con una mortalidad de 1.420 personas. Las proyecciones internacionales advierten que, hacia el año 2045, tanto la incidencia como las muertes podrían aumentar cerca de un 50%, ubicando al país en el cuarto lugar de América Latina en cantidad de casos.
HER2 forma parte de la familia de receptores ErbB, proteínas que actúan como sensores en la superficie de las células y que, al activarse, desencadenan señales vinculadas al crecimiento, la división y la supervivencia celular. Su rol ha sido ampliamente estudiado en distintos tipos de cáncer, donde suele asociarse a mal pronóstico y resistencia a los tratamientos.
Hasta ahora, la presencia de HER2 en cáncer de ovario mostraba resultados muy dispares, con registros que iban del 5% al 66%, según el estudio. Sin embargo, el trabajo realizado en la UNNE reveló que solo el 4% de los casos analizados presentaba HER2 en la membrana celular, mientras que un 38% mostraba esta proteína en el núcleo.
Esta localización nuclear resulta clave, ya que sugiere que HER2 podría actuar como regulador de la actividad genética, activando mecanismos que favorecen la progresión tumoral. Si bien en otros cánceres ginecológicos, como el de cuello uterino, HER2 se asocia a resistencia terapéutica cuando está en la membrana, en este estudio no se detectó su presencia nuclear ni membranosa en ese tipo de tumor.
Los resultados refuerzan la hipótesis de que la ubicación intracelular de HER2 podría ser tan relevante como su nivel de expresión, y abren la puerta a nuevas estrategias para evaluar pronóstico y posibles tratamientos en el cáncer de ovario.









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