La adaptación constante y la eterna libertad de ser artista: Ivo Cassiet y la vocación de un músico sesionista
- chacoenalta

- 22 nov 2025
- 3 Min. de lectura
Cada 22 de noviembre se conmemora el Día de la Música y en Chaco En Alta charlamos con el músico Ivo Cassiet, quien compartió sus reflexiones sobre su camino en la actividad profesional, su formación en el ambiente, el desafío de abarcar diversos géneros y el significado de la música en su vida.

Leo González (@leogonzalez.06) - Periodista
En homenaje a Santa Cecilia de Roma, patrona de los músicos, los 22 de noviembre de cada año se celebra el Día Internacional de la Música. En este marco, el músico sesionista Ivo Cassiet, charló con Chaco En Alta sobre cómo apareció la música en su vida, el significado y valor que tiene para el quehacer diario, la formación como artista y el camino en su desarrollo profesional.
EL LLAMADO Y LA MAGIA INICIAL
Para Cassiet, el encuentro con la música fue algo que sintió desde un primer momento: "Vino en mí, desde que soy muy chico y tengo uso de razón”. Su pasión se manifestó desde muy chico, con anécdotas que reflejan un deseo que era incontrolable por este arte: "Me contaron que lloraba en la vidriera de un lugar para que me compraran un instrumento, siendo que no sabía nada".
Más allá de la parte técnica, confiesa que siempre le atrajo "la postura del músico, el hecho de ser músico, todo lo que conlleva", ya que sentía que "había una magia ahí”.

En cuanto a sus primeros referentes sonoros, el músico recuerda con precisión el primer momento de escucha musical con su padre: "Me dijo: 'Vení, sentate, vamos a escuchar música' y puso el disco Circo Beat de Fito Páez”. Esto cuenta lo llevó a sentirse atravesado por ese tipo de música, el rock nacional.
FORMACIÓN Y EL CAMINO HACIA EL ECLECTICISMO
El camino instrumental de Cassiet comenzó a los 10 años. Su formación inicial incluyó un año y medio con el profesor Claudio Romero, para luego volverse mayormente "autodidacta".
Comenzó a tocar "más en serio", saliendo a los escenarios, alrededor de los 22 o 23 años. Desde entonces, señala que su carrera se centró en el rol de “músico cesionista”, entendiendo que forma parte de proyectos impulsados por otros.

Esta decisión lo sumergió en una gran diversidad de géneros, pasando por baladas, hasta música brasilera, tocando también en los veranos música de carnaval o cumbia; aunque precisó: “Lo que más me gusta y me identifica es la del estilo más canción". Entre sus referentes de este estilo menciona a exponentes cercanos como Coqui Ortiz y Seba Ibarra, y a nivel nacial a Jorge Fander Mole, definiendo su acercamiento a la música como "con un poco más de folclore del litoral, algo más ecléctico".
SUS COLABORACIONES Y DIVERSOS GÉNEROS ATRAVESADOS
Entre sus participaciones en bandas o proyectos de terceros, Cassiet menciona que su rol de sesionista lo llevó a compartir escenario con numerosos artistas en diversos estilos.
En canciones de autor, su más reciente proyecto en el que está más inmerso es con Luli Maidana, una escritora y compositora chaqueña con quien grabó un disco.

En cuanto a música latina melódica, acompañó a Alejandro Junior en temas al estilo Luis Miguel o Marc Anthony.
Por el lado del folclore, forma parte de Tribu Folklórico y colaboró con cantantes como Anabela Franco y el guitarrista Patricio Hermosilla.
LA ADAPTACIÓN COMO ESCUELA Y LA LIBERTAD COMO FIN
Sobre las cosas que fue aprendiendo en este camino, el guitarrista sostuvo: “La principal enseñanza que este camino me dejó es la de adaptarse y también disfrutarlo".
Además resaltó que cada formación es diferente: "Si estás solo o acompañando a un cantante, tenes la doble función, la de defender solo toda la parte armónica, rítmica, y a su vez el rellenar".

Para Cassiet, toda esta experiencia ha sido una "escuela". Lo que más disfruta de ser sesionista es la libertad de variar, de poder pasar de un proyecto de balada a tocar cumbia o folclore al día siguiente, sin atarse a un solo género.
A pesar de la adaptación necesaria, concluye que siempre hay un espacio personal en el arte: aunque te adaptes a lo que pide la banda, "vos le das a la música, tu impronta, tu toque".
“El valor que tiene la música es realmente infinito, invaluable. Para mí, la vida es música”, cerró.
Leo González (@leogonzalez.06) - Periodista









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