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La cosecha récord tiene un lado B: caen sorgo, arroz, maní y algodón y el Norte siente el impacto

  • hace 2 días
  • 3 min de lectura

La campaña agrícola 2025/26 cerrará con una producción récord a nivel nacional, pero no todos los cultivos lograron acompañar ese resultado. Sorgo, arroz, maní y algodón terminaron o se encaminan a terminar con importantes bajas, una situación que tiene especial impacto en las economías regionales del Norte argentino.

Mientras el trigo, el maíz y el girasol empujaron el volumen general hacia cifras históricas, varios cultivos de fuerte presencia regional atravesaron una campaña marcada por menor superficie sembrada y, en algunos casos, rendimientos inferiores.

Sorgo: menos hectáreas y menor producción

La Bolsa de Cereales de Buenos Aires dio por finalizada la campaña de sorgo con una producción estimada en 2,8 millones de toneladas, un 10% menos que los 3,1 millones obtenidos en el ciclo anterior.

La principal explicación está en la superficie implantada, que cayó de 1 millón a unas 750.000 hectáreas. El dato adquiere relevancia para el Norte, donde el sorgo forma parte de las alternativas productivas y ganaderas de distintas zonas.

A pesar de la menor producción, el rendimiento promedio nacional fue de 40,7 quintales por hectárea, por encima del promedio de las últimas cinco campañas.

El arroz golpea especialmente al NEA

El arroz también cerró con números negativos. Según la Secretaría de Agricultura, la producción alcanzó aproximadamente 1,4 millones de toneladas, un 12,5% menos que en la campaña anterior.



La superficie sembrada cayó alrededor de un 13%, de 230.000 a 200.000 hectáreas. La producción se concentra principalmente en Corrientes y Entre Ríos, aunque también tiene presencia significativa en Santa Fe, Formosa y Chaco.

En el caso chaqueño, el dato es especialmente preocupante: la provincia representó el 2,7% del área sembrada y el 2,1% de la producción nacional, pero registró una caída del 19% en el rendimiento promedio, equivalente a unos 1.300 kilos por hectárea menos que en el ciclo anterior.

Formosa también sufrió una reducción del rendimiento, mientras que Corrientes logró mejorar sus números y continúa siendo la principal provincia productora de arroz del país.

Maní: una caída que impacta en las exportaciones

El maní, considerado una de las principales economías regionales argentinas por su capacidad de generar divisas, tampoco escapó al retroceso.

La estimación oficial ubica la cosecha en 1,3 millones de toneladas, lo que representa una caída del 28,2% respecto de la campaña anterior. La superficie sembrada pasó de 530.000 a 420.000 hectáreas, mientras que el rendimiento promedio nacional también se ubicó por debajo.

Aunque la producción de maní tiene su principal concentración fuera del NEA, la baja repercute sobre el entramado agroindustrial argentino y sobre uno de los complejos exportadores que mayor valor agregado genera.

Algodón: fuerte caída y dificultades para terminar la cosecha

El algodón es uno de los casos que más interesa al Norte argentino. La cosecha todavía no pudo finalizar completamente debido a las lluvias persistentes en el norte de Santa Fe, que dificultan el ingreso de maquinaria a los lotes.

Las perspectivas tampoco son alentadoras: la superficie sembrada cayó de 690.000 a 390.000 hectáreas, una reducción superior al 43%.

Con ese escenario, se proyecta una producción cercana a 750.000 toneladas, alrededor de un 31,8% menos que los 1,1 millones de toneladas de la campaña anterior.

Un récord que no se siente igual en todas las regiones

Los números muestran una realidad agrícola con fuertes contrastes. Argentina tendrá una cosecha récord, pero ese resultado está explicado principalmente por el desempeño de algunos de los grandes cultivos extensivos.

Para el NEA y el Norte, donde el sorgo, el arroz y especialmente el algodón tienen un peso relevante en las economías regionales, las bajas significan menos producción, menor movimiento comercial y un escenario que obliga a mirar con atención la próxima campaña.

La combinación de menor superficie sembrada, condiciones climáticas y rendimientos dispares deja así una conclusión clara: el récord nacional de la cosecha no se distribuye de la misma manera entre todos los cultivos ni entre todas las regiones.

 
 
 

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