La economía empieza a marcar el camino hacia 2027: dólares, deuda y una oposición que busca reordenarse

A poco más de un año de las elecciones de 2027, la política argentina comienza a mirar cada vez más hacia la economía. El Gobierno de Javier Milei sostiene que el programa puede mantenerse sin cambios y apuesta a una mayor generación de dólares a partir de las exportaciones y las inversiones, mientras en los mercados crece la atención sobre la capacidad del país para afrontar sus compromisos financieros del próximo año.
El escenario se desarrolla con varios indicadores bajo seguimiento. El riesgo país alcanzó los 655 puntos el viernes 2 de octubre, su nivel más alto en once meses, en una jornada en la que los bonos argentinos volvieron a registrar bajas. Analistas citados por TN señalaron entre los factores de presión la menor acumulación de reservas, las dudas sobre el financiamiento en dólares de 2027 y el escenario político.
En paralelo, la actividad económica atraviesa un momento de contrastes. Los últimos datos oficiales del INDEC muestran una caída mensual del 2,9% en el EMAE de julio, aunque el componente tendencia-ciclo registró una variación positiva del 0,2%. La desocupación, en tanto, se ubicó en 7,9% durante el segundo trimestre de 2026.
El desafío de conseguir dólares para 2027
Uno de los principales interrogantes que enfrenta el Gobierno está relacionado con el financiamiento necesario para el próximo año. La administración nacional presentó durante 2026 un programa destinado a cubrir los compromisos de deuda hasta fines de 2027, con distintas alternativas de refinanciamiento y acceso a financiamiento.
En mayo, el equipo económico ya había anticipado que trabajaba en asegurar los pagos correspondientes al año electoral, mientras que en julio Luis Caputo presentó públicamente la estrategia financiera para afrontar los vencimientos.
La discusión volvió a cobrar fuerza en las últimas semanas debido al comportamiento del riesgo país. El indicador acumuló una suba y llegó a 655 puntos el 2 de octubre. Desde Portfolio Personal Inversiones señalaron que, además de los factores internacionales, la desaceleración en las compras de reservas y la incertidumbre sobre el financiamiento de 2027 están influyendo sobre los activos argentinos.
Frente a estas dudas, Caputo mantiene el mensaje de que el Gobierno podrá afrontar los compromisos y descarta que sea necesario modificar el esquema cambiario mediante una devaluación. El secretario de Finanzas, Federico Furiase, también sostuvo en septiembre que el equipo económico se preparó para distintos escenarios durante el año electoral.
Actividad, empleo y consumo, en el centro del debate
Los indicadores económicos también forman parte de la discusión política.
Según el INDEC, la economía cayó 1,4% interanual en julio y retrocedió 2,9% respecto de junio en términos desestacionalizados. En el mismo período, las ventas de supermercados a precios constantes disminuyeron 2,1% interanual y acumularon una baja de 2,7% entre enero y julio.
La situación social agrega otro elemento al escenario. Los datos oficiales correspondientes al primer semestre de 2026 ubicaron la pobreza en 32,3% de las personas, mientras que la indigencia alcanzó al 7,5%.
Desde el Gobierno se plantea que el crecimiento de sectores vinculados con energía, minería, agroindustria y exportaciones puede convertirse en una fuente creciente de divisas. La estrategia incluye además el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones, mediante el cual se anunciaron proyectos de distintos sectores durante los últimos meses.
La oposición, por su parte, pone el foco en el comportamiento de la actividad, el empleo, el consumo y los ingresos, y utiliza esos indicadores para cuestionar el impacto de las políticas económicas sobre distintos sectores de la sociedad.
La confianza en el Gobierno también entra en escena
Otro dato que comenzó a ser seguido en la previa del escenario electoral es el Índice de Confianza en el Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella.
El indicador correspondiente a septiembre se ubicó en 1,94 puntos, lo que representó una caída del 5,9% respecto de agosto. El estudio también muestra que la confianza presenta variaciones importantes de un mes a otro, por lo que un solo registro no permite establecer por sí mismo una tendencia electoral.
La evolución de este indicador se suma a las encuestas que distintos espacios políticos siguen con atención mientras comienzan a delinearse las estrategias para 2027.
El peronismo analiza cómo reorganizarse
En el plano opositor, el peronismo enfrenta el desafío de construir una estrategia común entre sectores que mantienen diferencias internas.
El gobernador bonaerense Axel Kicillof aparece dentro de las figuras que forman parte de las conversaciones sobre el futuro del espacio, aunque las candidaturas y alianzas para 2027 todavía no están definidas.
La discusión incluye la posibilidad de reconstruir un espacio común para competir electoralmente, mientras distintos sectores buscan establecer una agenda centrada en cuestiones económicas y sociales.
En el oficialismo tampoco están cerradas las definiciones electorales. La Libertad Avanza busca consolidar su estructura política y mantener acuerdos con distintos actores provinciales, mientras el Gobierno continúa impulsando reformas y medidas económicas.
Inversiones y exportaciones, la apuesta oficial
En paralelo con las preocupaciones financieras, el Gobierno busca mostrar señales vinculadas con inversiones y generación de divisas.
Durante la reciente Argentina Week en París se anunciaron nuevos proyectos de inversión en sectores como energía, minería e industria. Entre ellos se encuentran iniciativas incorporadas al RIGI y proyectos vinculados con la producción de hidrocarburos, litio y vehículos.
La estrategia oficial apunta a que el crecimiento de estas actividades genere mayores exportaciones y disponibilidad de dólares. Caputo, además, planteó que las exportaciones argentinas podrían alcanzar los US$100.000 millones durante 2026 y proyectó un crecimiento hacia los próximos años.
Así, el Gobierno intenta sostener una hoja de ruta basada en equilibrio fiscal, estabilidad monetaria, inversión y expansión de sectores exportadores, mientras los mercados evalúan si esas variables alcanzarán para garantizar el financiamiento de 2027.
Una disputa que recién comienza
Con las candidaturas todavía abiertas y las elecciones previstas para octubre de 2027, todavía resta tiempo para que se definan alianzas y nombres.
Sin embargo, la discusión económica ya comenzó a funcionar como uno de los principales ejes del escenario político. La capacidad para generar dólares, cumplir los vencimientos de deuda, recuperar actividad, mejorar el empleo y sostener el consumo serán algunos de los factores observados durante los próximos meses.
Por ahora, el Gobierno sostiene que el programa económico continuará y que las inversiones y exportaciones permitirán fortalecer la economía. La oposición busca instalar otras prioridades y cuestiona el impacto de las políticas sobre sectores sociales y productivos.
Con ambos espacios comenzando a prepararse para 2027, la evolución de la economía durante el próximo año será uno de los datos centrales para entender el escenario político que se viene.










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