La leche de oveja gana protagonismo en Argentina y la ciencia busca potenciar su llegada al mercado

Un alimento que durante décadas permaneció en un segundo plano dentro de la producción argentina comienza a ganar protagonismo. La leche de oveja es objeto de un nuevo proyecto científico que busca conocer en profundidad sus características y generar información que permita potenciar una actividad con presencia en distintas regiones del país.
La investigación es coordinada por la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora (FCA-UNLZ) y reúne a universidades, organismos públicos y representantes del sector productivo. El objetivo es construir una base científica que permita determinar las propiedades de la leche ovina producida en Argentina y acompañar el crecimiento de la actividad.

Un relevamiento en seis provincias
El proyecto denominado “Caracterización de la Leche Ovina en Argentina” contempla inicialmente el análisis de muestras provenientes de unos 40 tambos ubicados en Tierra del Fuego, Chubut, Río Negro, Buenos Aires, Córdoba y Catamarca.
Las muestras son recolectadas en diferentes momentos de la lactancia y posteriormente analizadas en laboratorio. El trabajo también incluye información sobre las condiciones productivas de cada establecimiento.
Uno de los principales objetivos es obtener datos sobre las características fisicoquímicas e higiénico-sanitarias de la leche ovina, ya que actualmente Argentina no cuenta con una base de información de estas características y alcance.
Los resultados particulares de cada establecimiento serán confidenciales, mientras que las conclusiones generales serán difundidas para que puedan ser utilizadas tanto por productores como por investigadores y organismos vinculados con la actividad.

Un producto con potencial
La leche de oveja presenta una concentración de proteínas, grasas y minerales superior a la leche de vaca, además de características que despiertan interés dentro del mercado de alimentos funcionales. Su composición también ha impulsado su utilización en distintos productos derivados.
La actividad ovina lechera argentina tiene varias décadas de historia y se desarrolló con modelos productivos diversos. En muchos establecimientos, la producción de leche convive con la elaboración de quesos, dulce de leche y helados, productos que ya encontraron un espacio dentro del circuito gourmet.
El desafío ahora es transformar esa experiencia acumulada en información científica que permita mejorar los procesos, establecer parámetros propios y sumar valor a la producción nacional.
De la producción local a nuevos mercados
Uno de los objetivos de largo plazo es que la información obtenida pueda contribuir a establecer referencias específicas para la leche ovina argentina y servir como antecedente para futuras actualizaciones del Código Alimentario Argentino.
La experiencia internacional también funciona como referencia. Países como Nueva Zelanda desarrollaron una industria vinculada a la leche ovina y lograron colocar productos derivados en mercados asiáticos.
En Argentina, el proyecto busca generar las herramientas necesarias para que los productores puedan conocer mejor su materia prima, mejorar la calidad, desarrollar nuevos productos y eventualmente avanzar hacia mercados de mayor exigencia.
La investigación reúne a profesionales de universidades nacionales, el INTA, organismos de los gobiernos nacional y provinciales y distintos actores del sector privado. De esta manera, la ciencia busca acompañar a una actividad que ya existe en el territorio, pero que todavía tiene un amplio margen para crecer.
El desafío es convertir a la leche de oveja en una alternativa productiva con mayor respaldo científico, más valor agregado y posibilidades concretas de expansión dentro y fuera del país.










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