La violencia llegó al hockey: un brutal enfrentamiento en el CEF 1 dejó a un hombre con graves lesiones.
- chacoenalta

- 3 dic 2025
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Un episodio de violencia conmocionó este fin de semana al ambiente del hockey chaqueño. Durante un partido disputado el sábado en el Centro de Educación Física (CEF) N°1, en el parque 2 de Febrero, una pelea entre espectadores terminó con un hombre gravemente herido en el rostro, tras recibir golpes de puño e incluso impactos con palos de hockey.

La investigación judicial se centra ahora en esclarecer el origen del altercado, que se produjo a un costado de la cancha y fue presenciado por decenas de personas que, sin embargo, evitaron brindar testimonios. Las hipótesis en análisis apuntan a un presunto ajuste de cuentas o a una agresión motivada por la condición sexual de la víctima.
Dos versiones enfrentadas
El agredido, identificado como Lucas I. L., denunció ante la comisaría Duodécima que fue atacado por varios jugadores mientras miraba el encuentro entre Villa Alvear y Quilmes de Corrientes. Según su relato, la pelea comenzó cuando se acercó a dialogar con Sebastián Z., jugador de Alvear, con quien mantenía un conflicto previo por el arreglo de un teléfono celular.
L. aseguró que, tras recriminarle una deuda, la discusión escaló rápidamente. En ese momento, varios jugadores lo golpearon y patearon, provocándole severas lesiones en el rostro. Pese a la gravedad del hecho, el partido continuó como si nada estuviera ocurriendo, lo que generó indignación entre algunos presentes.
Pero la otra parte sostiene una versión cruzada. El jugador Sebastián Z. también presentó su denuncia penal, indicando que fue L. quien lo abordó junto a otro hombre, lo agredió con un puñetazo y lo continuó golpeando mientras estaba en el suelo. Aseguró que el conflicto había surgido por reclamos de mensajes no respondidos y desencuentros personales.
Más testimonios y un entramado confuso
En una ampliación de denuncia, Lucas I. L. incorporó otro elemento: afirmó que Z. y la jugadora Anahí A. lo increparon diciéndole "No me contestaste los mensajes" y que actuaba en defensa de un compañero, Wilson L., quien habría sido agredido previamente por jugadores del Club Alvear.
Ambas partes ratificaron sus testimonios ante las autoridades. La fiscalía deberá ahora reconstruir la secuencia real de los hechos y determinar responsabilidades en un caso que combina reclamos económicos, discusiones personales, mensajes cruzados y un nivel de violencia inusual en el deporte local.
El hecho reabre el debate sobre la seguridad en eventos deportivos y el rol de las instituciones para prevenir situaciones que, como esta, terminan muy lejos del espíritu del juego.









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