Productores del norte chaqueño advierten: “Estamos quemando los últimos cartuchos”.
- chacoenalta

- 4 sept 2025
- 2 Min. de lectura
La última campaña algodonera dejó un sabor amargo en el Chaco: poca fibra, pérdidas económicas y una marcada incertidumbre en el sector productivo. La sequía golpeó con fuerza, y aunque este año las condiciones climáticas muestran un leve cambio, la apuesta de muchos productores se está inclinando al girasol, que podría alcanzar un récord de siembra y producción en la provincia.

Ernesto Iván, agricultor de La Tigra con campos en distintas localidades chaqueñas, describió la realidad con crudeza: “En esta zona muchos productores estamos quemando los últimos cartuchos”.
A las inclemencias del clima se suman las dificultades financieras. Según Iván, los créditos disponibles resultan inaccesibles para pequeños y medianos productores, lo que los lleva a un callejón de deudas sin salida. “Esto pone en riesgo a familias enteras, incluidos contratistas rurales que dependen del campo”, sostuvo.
Respecto a las recientes medidas del gobierno nacional, como la reducción de retenciones anunciada por el presidente Javier Milei, el productor señaló que no alcanza: “Fue más un gesto político que una medida efectiva. Todavía no se cumplió la promesa de eliminarlas y, aunque este nuevo porcentaje ayuda, no soluciona la crisis de fondo”.
El reclamo de los productores del norte apunta a la falta de una red de apoyo que les permita proyectar el futuro con más certezas. “No veo interés del gobierno en lo que pasa en el interior, y menos en zonas marginales como la nuestra, que está muy complicada”, advirtió Iván.
Girasol en auge, algodón en retroceso
Mientras el girasol aparece como el cultivo con más perspectivas —con siembras que comenzaron en julio y se extenderán hasta fin de año—, el algodón atraviesa una de sus peores crisis. Iván, con décadas de experiencia en el textil, relató que esta última campaña fue tan mala que ni siquiera valió la pena cosechar: “Es la primera vez que siembro y no cosecho nada. No se justificaba pasar la máquina”.
El contraste entre la esperanza del girasol y el derrumbe del algodón refleja el momento que atraviesa el agro en el norte chaqueño: entre la resiliencia y la desesperanza, los productores buscan sostenerse en medio de una coyuntura económica y climática que los sigue poniendo a prueba.









Comentarios