Señales de alerta: el sector industrial inicia el año con una importante caída en febrero 2026
- hace 24 minutos
- 2 Min. de lectura
La industria argentina atraviesa un escenario complejo en el comienzo de 2026, con una marcada retracción de la actividad que impacta en la mayoría de los sectores productivos y refleja un enfriamiento generalizado de la economía.

De acuerdo al último informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos, la producción manufacturera registró en febrero una caída interanual del 8,7%, mientras que en la medición mensual desestacionalizada el retroceso fue del 4%, consolidando una tendencia negativa que ya se había evidenciado en los primeros meses del año.
El deterioro es amplio y afecta a casi toda la estructura industrial: 14 de las 16 divisiones relevadas mostraron bajas en comparación con el mismo mes de 2025. En el acumulado del primer bimestre, el sector ya arrastra una contracción del 6%, lo que anticipa dificultades para sostener la actividad en el corto plazo.
Entre los rubros más golpeados, el sector textil encabeza la caída con un desplome del 33,2%, seguido por maquinaria y equipo (-29,4%) y la industria automotriz (-24,6%). También se registraron retrocesos significativos en prendas de vestir, cuero y calzado, así como en productos de caucho, plástico y metalurgia, evidenciando el impacto transversal de la crisis.
Incluso áreas clave para el consumo interno, como alimentos y bebidas, mostraron signos negativos, con una caída del 6,9%, impulsada principalmente por la baja en la molienda de oleaginosas y la producción de carnes. Sin embargo, dentro de este segmento, los productos lácteos lograron un crecimiento que amortiguó parcialmente la caída.
En este contexto adverso, el único sector que logró resultados positivos fue el vinculado a la refinación de petróleo y la industria química, con una suba del 2,7% interanual, impulsada por el aumento en la producción de combustibles como gasoil y naftas.
A pesar de este dato puntual, el panorama general sigue siendo preocupante. La caída extendida de la actividad industrial no solo afecta la producción, sino que también tiene impacto directo en el empleo, el consumo y las perspectivas económicas, posicionando al sector fabril como uno de los principales desafíos a enfrentar en el corto plazo.










Comentarios