Sube el boleto y crece el malestar: usuarios cuestionan el servicio de colectivos en el Gran Resistencia.
- chacoenalta

- 7 ene
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El nuevo aumento del boleto del transporte público de pasajeros, que comenzará a regir el próximo domingo 12 de enero, volvió a poner bajo la lupa el funcionamiento del sistema de colectivos en el área metropolitana del Gran Resistencia. La actualización tarifaria llega en un contexto de fuerte presión económica para los usuarios y de reclamos persistentes por la calidad del servicio, especialmente en materia de frecuencias y cumplimiento de horarios.

La suba fue definida luego de las audiencias públicas realizadas los días 10 y 12 de diciembre de 2025, tras el análisis de los equipos técnicos del Ministerio de Infraestructura, la Subsecretaría de Transporte y las empresas concesionarias. Según la información oficial, la Tarifa Técnica consensuada alcanzó los $2.936, aunque el valor final que abonarán los pasajeros será de $1.885, gracias al esquema de subsidios provinciales.
Para sostener ese diferencial, el Gobierno del Chaco destinará más de $1.800 millones mensuales, lo que representa un incremento del 40% en los aportes provinciales respecto del esquema anterior. Desde el Ministerio de Infraestructura señalaron que el Estado provincial mantiene un rol central para garantizar la continuidad del servicio y remarcaron que, actualmente, se aportan más de $1.450 millones mensuales a través de programas como Chaco Subsidia, el Boleto Estudiantil Gratuito y la Asistencia Financiera, a lo que se suman cerca de $400 millones en Aportes Nacionales.
“No obstante, más allá de los números y las explicaciones oficiales, el aumento volvió a generar preocupación entre los usuarios habituales, que advierten que el incremento tarifario se suma a problemas cotidianos que aún no encuentran solución.

Usuarios preocupados por el impacto en el bolsillo
En distintas paradas de la ciudad, pasajeros consultados expresaron su malestar por la suba del boleto y coincidieron en que el costo del transporte representa una carga cada vez más difícil de afrontar para quienes dependen del colectivo a diario para trabajar, estudiar o realizar trámites.
Silvia, vecina del barrio Vial y usuaria frecuente de las líneas 3 y 8, sostuvo que el principal problema no es solo el valor del boleto, sino la irregularidad del servicio. “Tenemos serios problemas con el cumplimiento de los horarios”, señaló, y remarcó que muchas personas deben tomar varios colectivos por día, lo que impacta directamente en la economía familiar.
Según relató, a pesar de utilizar aplicaciones para consultar horarios, las demoras son frecuentes. “A veces estamos hasta media hora esperando y no aparecen”, dijo. Frente a esta situación, reconoció que opta por alternativas como Uber, remises o taxis, a pesar de que implican un gasto mayor. “La respuesta más inmediata cuando uno se maneja solo es el moto Uber, es lo más rápido”, explicó, aunque aclaró que exige medidas básicas de seguridad.
Jubilados, los más golpeados
El aumento del boleto genera una preocupación aún mayor entre los jubilados, uno de los sectores que más utiliza el transporte público y que enfrenta mayores limitaciones presupuestarias.
Elsa Segovia, jubilada y usuaria habitual, calificó la suba como “muy alta” y afirmó que el ingreso mensual no alcanza para cubrir los gastos básicos. “Aumentan todas las cosas y menos el sueldo”, expresó. En cuanto a las alternativas digitales, reconoció que muchas veces no logra utilizarlas. “Como somos gente mayor, no entendemos mucho la tecnología, así que tenés que tomar el colectivo nomás”, explicó. Sobre el servicio, fue contundente: “Pésimo. El 8 viene cada hora”.
Por su parte, Vicente, también jubilado, consideró el aumento como “una barbaridad” y advirtió sobre el impacto que tendrá en quienes deben usar el colectivo varias veces al día. “Imagínese una persona que tiene que ir y venir cuatro veces. ¿De dónde va a sacar?”, se preguntó. Aunque reconoció que muchas veces viaja en Uber, señaló que la tecnología sigue siendo una barrera para los adultos mayores.
Menos frecuencias y más alternativas
Desde los propios informes oficiales se reconoció que durante 2025 hubo una reducción de servicios por parte de las empresas concesionarias, con líneas que circularon con menos unidades de las previstas y con incumplimientos de los pliegos vigentes.
Según indicaron desde la Subsecretaría de Transporte, esta disminución de frecuencias llevó a que cada vez más ciudadanos opten por servicios alternativos, como Uber, DiDi, remises y motos. En ese sentido, desde el Ministerio de Infraestructura informaron que el Estado provincial acompaña al Concejo Municipal de Resistencia en la búsqueda de un marco regulatorio que ordene el funcionamiento de estas plataformas, ante una demanda creciente.
Un debate que sigue abierto
Con el aumento que entrará en vigencia el 12 de enero, el debate sobre el transporte público en Resistencia vuelve a quedar abierto. Mientras el Gobierno provincial sostiene el esquema de subsidios y asegura haber cumplido con su parte para sostener el sistema, los usuarios reclaman mejoras concretas y advierten que cada suba del boleto profundiza las desigualdades en el acceso a la movilidad.
Las voces de los pasajeros reflejan una preocupación transversal: depender de un servicio irregular y cada vez más costoso en un contexto económico adverso. El desafío para las autoridades y las empresas será lograr que el aumento no se traduzca solo en un mayor esfuerzo para el bolsillo, sino en un transporte público más eficiente, confiable y accesible.









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