top of page
Copy of PEP-CHACO+20 - 728x90.gif
D4A716DF-6748-4ED1-A7E4-7D5717959AE7.PNG
bee76903-2653-4325-b41b-747bbfa29390.jpg
publicidad .png
Buscar

Supermercados chaqueños en alerta: venden menos, enfrentan más costos y resignan ganancias

hace 20 horas
3 min de lectura

La caída del consumo sigue golpeando a los supermercados del Chaco, que enfrentan un escenario de menores ventas, mayores costos operativos y una rentabilidad cada vez más ajustada. Aunque algunos indicadores económicos muestran señales de estabilidad, esa mejora todavía no se refleja de manera sostenida en las cajas de los comercios.


El diagnóstico fue planteado por Miguel Simons, vocal de la Cámara de Supermercadistas del Chaco, durante una entrevista con Radio Libertad. El dirigente advirtió que la retracción de las ventas se arrastra desde 2025 y continúa durante 2026, sin señales firmes de recuperación.



“Los índices interanuales siguen siendo malos”, sostuvo Simons, al describir una situación que, según explicó, afecta a distintos rubros del sector y no solamente a determinados productos.


Impuestos y costos que achican los márgenes


Entre las principales dificultades, Simons señaló la presión impositiva, el costo de los servicios y los gastos vinculados con el funcionamiento de los establecimientos. También cuestionó la falta de incentivos que, desde su perspectiva, permitan impulsar nuevas inversiones y la contratación de personal.


Si bien reconoció que hubo una pequeña reducción de Ingresos Brutos, consideró que la carga tributaria continúa teniendo un peso importante en la actividad comercial y en el precio final que pagan los consumidores.


El representante del sector sostuvo que los supermercados deben afrontar aumentos de sus proveedores, pero no siempre pueden trasladarlos por completo a las góndolas. En consecuencia, muchos optan por absorber una parte de esas subas para evitar que los precios aumenten todavía más.


Esta estrategia tiene un costo directo para los negocios: cuando los gastos crecen y los precios de venta no acompañan en la misma proporción, los márgenes de ganancia se reducen.



Las familias compran lo justo y necesario


La pérdida del poder de compra también se refleja en los hábitos de consumo. Según describió Simons, cada vez más clientes priorizan los productos indispensables para el día y dejan de lado las compras grandes o el abastecimiento para períodos más prolongados.


“Está comprando para el día lo justo y necesario”, explicó al referirse al comportamiento de los consumidores, especialmente en los supermercados de cercanía y en las pequeñas y medianas empresas del sector.


Durante la entrevista, el dirigente mencionó una diferencia entre los comercios de proximidad y las grandes cadenas. Según el dato que aportó, los primeros registraron una mejora aproximada del 0,4%, mientras que los grandes establecimientos continúan mostrando dificultades en sus volúmenes de venta.


Sin embargo, aclaró que esa diferencia no alcanza para revertir el panorama general. La caída del consumo continúa condicionando los ingresos y limita las posibilidades de recuperación de los comerciantes.


El aceite, entre los productos que registraron aumentos


En materia de precios, Simons indicó que algunos productos tuvieron incrementos del 2,5%, 3% o 5%, aunque aclaró que las subas no fueron generalizadas ni tuvieron la misma magnitud en todos los artículos.


También mencionó el encarecimiento de los materiales de envasado derivados del polipropileno, vinculados con la industria petrolera, como uno de los factores que inciden en los costos.


El aceite fue uno de los productos que destacó por sus aumentos. Como referencia, recordó que anteriormente podía conseguirse en oferta por valores de entre $2.800 y $3.200, mientras que durante la entrevista ubicó su precio habitual alrededor de los $3.600. La cifra mencionada en la desgrabación presenta cierta ambigüedad, por lo que debe tomarse como una referencia aproximada.


En este contexto, los supermercados enfrentan una disyuntiva: trasladar los aumentos a los precios y arriesgarse a perder ventas o absorber parte de los incrementos y resignar rentabilidad.


Un sector que espera señales de recuperación


El escenario que describió el representante de los supermercadistas combina ventas debilitadas, consumidores que ajustan sus compras y comerciantes con menos margen para afrontar los aumentos de costos.


Para el sector, la dificultad no se limita a contener los precios, sino que también pasa por sostener la actividad en un mercado donde la demanda continúa retraída.


La advertencia de Simons refleja la distancia entre la estabilidad que pueden mostrar algunos indicadores generales y la realidad cotidiana de los comercios chaqueños, que todavía esperan una recuperación sostenida del consumo.


 
 
 

Comentarios


bottom of page