Un buque con más de 5.000 autos de la marca BYD llegó a Zárate.
- chacoenalta

- 20 ene
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Un hecho de fuerte impacto para el mercado automotor argentino se registró este lunes con el arribo al puerto de Zárate de un buque de la automotriz china BYD, que transporta más de 5.000 vehículos eléctricos e híbridos destinados al mercado interno. La operación se da en el marco del régimen especial de importación de unidades electrificadas y reavivó el debate político y económico sobre el rumbo de la política comercial del país.

El barco, denominado BYD Changzhou, es un buque del tipo Ro-Ro (roll on–roll off), especialmente diseñado para el traslado de automóviles. Tiene capacidad para transportar hasta 7.000 unidades y comenzó a descargar su carga en una de las principales terminales automotrices del país, donde habitualmente operan empresas que producen y exportan vehículos desde la Argentina.
Las unidades arribadas corresponden a tres modelos eléctricos e híbridos, fabricados por BYD, una de las compañías líderes a nivel mundial en movilidad eléctrica. El desembarco se enmarca dentro de un cupo autorizado para 2026, que permite el ingreso de este tipo de vehículos con beneficios arancelarios, con el objetivo de ampliar la oferta de autos de nueva tecnología en el mercado local.
Desde el sector automotor señalan que estos desembarcos forman parte de un esquema que prevé un volumen significativo de importaciones antes de que finalice el mes de enero, lo que podría tener impacto tanto en los precios como en la disponibilidad de vehículos electrificados en el país.
Sin embargo, la llegada del buque generó una fuerte controversia política. El diputado nacional Miguel Pichetto cuestionó duramente la medida y advirtió que la importación masiva de autos chinos podría provocar la “destrucción del trabajo argentino”. Además, sostuvo que se trata de una salida de divisas para financiar productos de una industria fuertemente subsidiada por el Estado chino.
Ante estas declaraciones, el ministro de Economía Luis Caputo salió al cruce y defendió la política de importaciones. El funcionario aseguró que en la Argentina solo se producen actualmente dos modelos de autos y que la industria nacional está enfocada principalmente en la fabricación de camionetas, de las cuales un alto porcentaje se exporta. Además, remarcó que la importación de vehículos eléctricos e híbridos sin arancel fue consensuada con la propia industria automotriz.
Caputo precisó que el régimen tiene un límite anual de 50.000 unidades, de las cuales solo la mitad puede corresponder a marcas chinas, lo que representaría menos del 5% de los patentamientos totales registrados en 2025. Según el ministro, esta política también contribuyó a que los precios de los autos en Argentina comiencen a alinearse con los de países vecinos.
La discusión continuó con la réplica de Pichetto, quien sostuvo que el debate excede al sector automotor y cuestionó la coherencia de la política exterior y comercial del Gobierno nacional.
Mientras tanto, el arribo del buque a Zárate marca un nuevo capítulo en la apertura de importaciones y pone en el centro de la escena el desafío de equilibrar modernización, competencia, empleo y producción nacional.









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